Teaser Reino Cardiaco

viernes, 8 de junio de 2012

Mundos: Jardin Brillante

Jardín Brillante es una entrañable ciudad con hermosos jardines por casi toda la localidad y un gran castillo que se eleva sobre las demás viviendas. Antaño, cuando Sora, Riku y el Rey Mickey eran los elegidos de la llave-espada y en esta ciudad vivían los antepasados de León y Zid, la ciudad era conocida como Bastión Hueco y posteriormente como Vergel Radiante. 100 años después, el nombre ha cambiado, pero se desconoce cuando ocurrió eso y el motivo de ello. Estos son los lugares mas importantes durante la estancia de nuestros héroes.

Mercado: En esta plaza repleta de tiendas es donde los habitantes de Jardín Brillante compran todo tipo de productos, desde alimentos y utensilios del día a día hasta equipamiento para la aventura de nuestros protagonistas. Aquí fue donde nuestros héroes conocieron a León y se enfrentaron a él. Desde aquí se puede ir directamente a la Casa de León (Suroeste).



Casa de León: En esta casa vive León, junto con Zid y donde habitualmente se aloja el Profesor Dumbledore. Aquí fue donde nuestros héroes conocieron a Zid y Dumbledore, el pasado de la llave-espada y el porque de la existencia de los sincorazón. Desde aquí se puede ir directamente al Mercado (Nordeste) y a la Plaza Central (Sur).


Plaza Central: En esta enorme y florida plaza apenas transitada por los habitantes de Jardín Brillante es el lugar preferido de León para entrenar sin distracciones. Aquí fue donde los elegidos de la llave-espada aprendieron su primer hechizo gracias a las enseñanzas de Dumbledore y donde tuvieron que luchar contra "Armadura". Desde aquí se puede ir directamente a la Casa de León (Norte).

lunes, 4 de junio de 2012

RC Capitulo III; ¡Pikachu, te elijo a ti! 1ª Parte

Estábamos en la nave Sugus, camino hacia un mundo nuevo y desconocido, llevábamos unas tres o cuatro horas de viaje y mientras observaba el infinito espacio, la nave empezó a sufrir varias turbulencias muy preocupantes:
- ¡Chip, Chop, me recibís!- grito Jaimito por el comunicador de la nave mientras Josan, Ignacio y yo nos sujetábamos a nuestros asientos y Max comprobaba que la nave no sufriese daños serios.
- ¡Alto y claro Jaimito!- Contestaron las ardillas.
- ¡Necesito que comprobéis cual es el motivo de las turbulencias de la nave, pues Max ha hecho el escaneado rápido y no detectamos daños en la nave más que a un nivel muy superficial!- Pronuncio Jaimito sin que le temblase la voz, y tras unos pocos segundos obtuvimos la respuesta del incidente.
- Ya sabemos lo que está pasando, esas turbulencias se deben a un ataque de las flotas enemigas de los sincorazón, bastara con que uno de los elegidos de la llave-espada tomen los mandos del cañón laser de la nave y destruyan las naves enemigas.- Nos intercambiamos miradas y finalmente fue Ignacio quien se puso a los mandos del láser.
Ignacio siguió las instrucciones de manejo básico del cañón y empezó a disparar a diestro y siniestro. Tras cargarse a más de dos docenas de naves enemigas, un disparo preciso, destrozo uno de los motores y Jaimito tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en un planeta más pequeño que Terra pero más agradable a la vista, sin tanta urbanización. Salimos de la nave, medio-mareados y fuimos a comprobar cuántos daños había sufrido la nave.
Cuando vimos de primeras el estado del motor nos sorprendió que no hubiésemos aterrizado de peor manera.
- Eduardo, tráeme todos los materiales que hay en el tanque de almacenamiento.- Dijo Jaimito, que junto a Max empezó a desmontar las partes dañadas del propulsor atacado y de la carrocería de la nave.
- Edu, espérame, voy contigo.- Pronuncio Ignacio que quería ayudarme con los recambios. Cuando encontramos el almacén, nuestra sorpresa fue mayúscula, solo había placas cuadradas de gran grosor envueltas en papeles de seda. Al final nos limitamos a cogerlas todas y a sacarlas de la nave como nos había ordenado Jaimito. Tras 3 horas de reparaciones por fin arreglamos la Nave Sugus, hasta pudimos invertir 1 hora de ese tiempo para añadirle múltiples mejoras, tanto a nivel defensivo como ofensivo. Una vez terminadas las reparaciones y las mejoras, estábamos muy cansados así que aprovechamos para echamos una siesta de un par de horas y tras despertarnos, nos dirigimos a un pequeño pueblo, no muy lejos de donde aterrizo estrepitosamente nuestra nave.

Poco después de llegar al pueblo, vimos que había un gran revuelo enfrente de un moderno edificio que parecía ser un laboratorio o un edificio tecnológico, no acercamos al revuelo, abriéndonos paso entre parte de la multitud que había alrededor y vimos a dos chavales que tendrían unos 10 años, uno tenía el pelo negro y un ojuelo en cada mejilla e iba con un pijama veraniego de color verde y el otro era de pelo castaño, llevaba un jersey morado y unos pantalones negros, los dos tenían los ojos oscuros:
- Ash eres un inútil, vas a recibir a tu primer pokémon y te levantas a las dos de la tarde para recogerlo, te advierto que solo quedan 3 de los 24 pokémon que podías elegir para iniciar tu viaje como entrenador, seguramente quedaran las peores opciones.- dijo el chaval del jersey morado a Ash.
- Déjame en paz, Gary, sea cual sea el pokémon que quede, le sacare el mejor provecho y me convertiré en un maestro pokémon.- Dijo Ash muy decidido.
- Me parece muy bien Ash, yo me voy, espero que cuando nos volvamos a ver ya tengas un pokémon que entrenar.- dijo Gary muy chulo y soberbio mientras se iba acompañado por su grupo de animadoras personales que entonaban con sus voces chillonas un cantico a los cuatro vientos que decía:
- ¡¡¡Gary, Gary es el mejor, si él no puede, nadie podrá!!!-.
Tras irse Gary, nos acercamos a Ash:
- Hola, te llamas Ash ¿no?, nosotros somos Eduardo, Josan, Ignacio, Jaimito y Max, venimos de otro... sitio muy lejano, y tras un largo viaje, hemos aterrizado aquí, ¿podrías decirnos dónde estamos?- Dije yo con cautela, dirigiéndome al futuro entrenador pokémon.
-Estamos en el Mundo Pokémon, y esto es Pueblo Paleta.- dijo Ash, respondiendo a nuestra pregunta.
-Si me disculpáis, tengo prisa, tengo que conseguir a mi pokémon ya.- Dijo Ash, mientras amagaba con salir corriendo hacia el interior del laboratorio.
-¿Podemos ir contigo?- pregunté antes de que iniciase el sprint. -Supongo que sí, ¡venga vamos!- Dijo Ash, e inmediatamente después echo a correr.

Corrimos tras él hacia el interior del laboratorio y una vez dentro, vimos un montón de superordenadores, materiales de investigación y a un señor de unos 60 años tan alto como nosotros, junto a una urna donde había cinco bolas muy extrañas, todas con una mitad roja y la otra blanca, y un botón de color blanco en un margen negro entre ambas mitades de la peculiar esfera.
- ¡Hola Ash!, ¿son amigos tuyos?- Preguntó el anciano sonriente, mientras nos miraba.
- Hola Prof. Oak, sí que son amigos míos, aunque siendo sincero, nos acabamos de conocer, ellos son Eduardo, Josan, Ignacio, Jaimito y Max.- Dijo Ash señalándonos con su mano izquierda.
- Entonces será mejor que les dé un pokémon a ellos también, como ya han venido todos los entrenadores que empezaban su viaje hoy, me sobran unos pocos.- Dijo alegremente el Prof. Oak invitándonos a ir hacia la urna, a pesar de que no entendíamos que estaba pasando. Una vez estábamos todos al lado de la urna, le acercó a Ash dos de esas extrañas bolas.

lunes, 28 de mayo de 2012

Enemigos: Sincorazón de Jardín Brillante

Cinco son las especies de sincorazón que invaden por ahora numerosas zonas de Jardín Brillante, la ciudad donde residen León, Zid y Dumbledore. Son estas:

Sombra: Este sincorazón "Pura-sangre" es el mas común y simple de todos. Es muy escurridizo, se defiende de los ataques de sus enemigos combinándose con cualquier superficie amplia (suelos, paredes, techos, etc.), para luego salir rápidamente y atacar a su enemigo por la espalda con sus afiladas garras, sorprendiéndole de manera muy efectiva con la guardia baja. Es consciente de su limitado poder, por lo que nunca ataca en solitario, aliándose con otras especies de sincorazón o con varios de su misma especie. Todos los sincorazón "Emblema" existentes atravesaron la fase de "Sombras" en sus orígenes.






Soldado: Este sincorazón "Emblema" tiene la apariencia de un caballero medieval de baja estatura protegido únicamente por un yelmo. Se acercan corriendo en un cómico sprint o con rápidos envites giratorios a sus enemigos. Si el enemigo esta cerca, les lanza un potente zarpazo muy doloroso.Aunque no es de los sincorazón mas poderosos, Su alianza con varios miembros de su especie es extremadamente peligrosa, pues entre ellos se sincronizan muy bien para acabar con su presa. Soldado es de los sincorazón "Emblema" mas numerosos que hay a lo lo largo de esta aventura.







Nocturno Rojo: Este sincorazón "Emblema" es un pequeño hechicero cuyo cuerpo, de forma cónica, levita en el aire. Se aparecen en grupos de mas de 3 individuos y empiezan a lanzar bolas de fuego sobre sus enemigos, valiéndose del único hechizo que saben utilizar, el hechizo Infernus. Si el enemigo esta cerca, le ataca lanzando su puntiagudo sombrero. Aunque no es un sincorazón muy fuerte, su trabajo en equipo con sus congéneres y su buena evasión. los convierte en un incordio muy peligroso. Nocturno Rojo forma parte de un cuarteto de pequeños sincorazón "Emblema" mágicos junto con Rapsodia Azul, Opera Amarilla y Réquiem Verde.



Rapsodia Azul: Este sincorazón "Emblema" es un pequeño hechicero cuyo cuerpo, de forma cónica, levita en el aire. Se aparecen en grupos de mas de 3 individuos y empiezan a lanzar bolas de hielo sobre sus enemigos, valiéndose del único hechizo que saben utilizar, el hechizo Glacies. Si el enemigo esta cerca, le ataca lanzando su puntiagudo sombrero. Aunque no es un sincorazón muy fuerte, su trabajo en equipo con sus congéneres y su buena evasión, los convierte en un incordio muy peligroso. Rapsodia Azul forma parte de un cuarteto de pequeños sincorazón "Emblema" mágicos junto con Nocturno Rojo, Opera Amarilla y Réquiem Verde.


Opera Amarilla: Este sincorazón "Emblema" es un pequeño hechicero cuyo cuerpo, de forma cónica, levita en el aire. Se aparecen en grupos de mas de 3 individuos y empiezan a lanzar bolas eléctricas sobre sus enemigos, valiéndose del único hechizo que saben utilizar, el hechizo Keraunus. Si el enemigo esta cerca, le ataca embistiendo con su electrificado cuerpo. Aunque no es un sincorazón muy fuerte, su trabajo en equipo con sus congéneres y su extraordinaria evasión, los convierte en un incordio muy peligroso. Opera Amarilla forma parte de un cuarteto de pequeños sincorazón "Emblema" mágicos junto con Nocturno Rojo, Rapsodia Azul y Réquiem Verde.



Armadura: Este sincorazón "Emblema" Es el jefe de los sincorazón que infestan cada uno de los rincones de Jardín Brillante. Tiene la apariencia de una armadura medieval de 5 metros de altura cuyos brazos y piernas parecen estar unidos al tronco y la cabeza por un pequeño campo magnético. Es muy poderoso, pues su habilidad para dividirse en varias partes y que cada una de estas ataquen individualmente, lo convierten en un enemigo temible. Su único punto débil es su tronco, pues una vez este es destruido, el corazón cautivo es liberado, dando lugar a que las demás partes de su cuerpo dejen de atacar y desaparezcan. Es uno de los sincorazón mas poderosos de la aventura y el mas fuerte con diferencia de Jardín Brillante.



martes, 22 de mayo de 2012

RC Capitulo II; La Ayuda De León 5ª Parte

-Ahora, si sois tan amables, guiadnos hasta la sala de audiencias, por favor.- Les pidió Dumbledore con mucha educación a pesar de que parecían conocerse desde hace ya algún tiempo. Tras caminar por el castillo durante casi diez minutos, subiendo escaleras y cruzando blancos pasillos, al fin llegamos a la sala de audiencias, cuyo tamaño igualaba o superaba a cualquier pabellón deportivo, delante nuestro, contemplamos al majestuoso Rey Mickey algo entrado en años pero imponente, al igual que Donald el Brujo y el Capitán Goofy junto a su majestad uno a cada lado y fácilmente reconocibles por las descripciones de León y el propio Dumbledore, y tras haber llegado, entraron las que parecían ser la reina y su consejera real, la cual era una pata, como Donald y Jaimito.
- Bienvenidos a mi castillo, como sabréis, elegidos de la llave espada, yo soy el Rey Mickey, y estos son mis amigos, Donald...- señalando al mágico pato. -...y Goofy,- apuntando después con su mano al perro con armadura. -sin olvidar a la esposa de Donald, Daisy, y a la mía, la Reina Minie.- dijo el majestuoso ratón sentado sobre su trono real. En ese momento, mire fijamente a Mickey, a Minnie, y al resto de miembros de la corte del castillo, y no sabía porque, pero algo en mi interior me decía que ya les había visto anteriormente, aunque no recordaba con exactitud dónde.
- Si mis fuentes son ciertas, venís para pedirme ayuda de cara a la aventura que tenéis que llevar a cabo.- Dijo Mickey mirándonos con su inocente cara. - Pero... me temo que no os voy a poder dar apenas ninguna pista.-
- ¿Pero, por qué majestad? – Pregunte yo al instante ya que eso me desconcertó.
- Entiendo tu frustración, Eduardo, pero si os rebelase algo de lo que se os viene encima, cabe la posibilidad de que la llave-espada renegara de ti y de tus amigos como portadores y ella es la pieza clave para completar vuestra aventura.- Dijo el rey seriamente. No insistí y estando algo cabizbajo, deje que siguiera hablando:
- Pero solo os diré que tengáis cuidado con una organización de poderosos y desalmados villanos liderados por una siniestra bruja llamada Maléfica. – Dijo el rey Mickey aún mas serio.
- ¡¡De acuerdo, majestad!!- Dijimos los tres al unísono y adoptando una pose militar.
- Me alegro de que lo entendáis, ahora, id con Jaimito y Max al hangar Sugus y viajad a otros mundos con la nave Sugus, no temáis por controlar la nave, de eso se encargaran nuestros mecánicos Chip y Chop, a través del software del sistema de navegación que ellos mismos han desarrollado.- Dijo el Rey Mickey aportándonos tranquilidad y entusiasmo para emprender el viaje.

Nos despedimos del rey con una reverencia y junto a Jaimito y Max, nos encaminamos sin la compañía del profesor Dumbledore al hangar Sugus, donde nos esperaba nuestro nuevo transporte en lo que sería el resto de nuestra aventura. Nada más entrar, miramos en todas las direcciones pero no vimos a los mecánicos.
-Jaimito, ¿donde están Chip y Chop? es que no les veo por ninguna parte.- Dije yo algo confuso por la situación.
- seguramente estén en el puesto de control.- Dijo Jaimito con su característico acento debido a su condición de pato.
- ¡¡Ahgiahh!! Seguramente no les veréis porque son unas ardillas bastante pequeñas.- Dijo Max deleitándonos con su jaspeada risa, característica (según él) de la familia Goof y preocupándonos seriamente.
- ¡¿Me estás diciendo que los responsables del mantenimiento de una nave espacial y de su direccionamiento son unas ardillas?!- Dijo Ignacio que no daba crédito a lo que oía al igual que Josan y yo.
- Pues sí, ¿tan extraño os parece?- Pregunto Max tras ver nuestras caras de asombro.
- Déjalos Max, ten en cuenta que son de otro mundo, seguramente las cosas a las que están acostumbrados serán muy diferentes a las de aquí.- Dijo una aguda vocecita que provenía del puesto de control, miramos en esa dirección y vimos a un par de pequeñas ardillas rayadas que supimos al momento que eran Chip y Chop. Se veían algo mayores pero seguían manteniendo la característica apariencia dulce de los roedores.
Hice un esfuerzo por cerrar la boca y rememoré punto por punto todo lo que habíamos vivido hasta llegar a donde estábamos, me dirigí a Ignacio, Josan, Jaimito y Max y les mire fijamente.
- Bueno, ¿a que estamos esperando para embarcarnos hacia la aventura? -. Pregunte alegremente mientras subía a la nave y me dirigía a mis compañeros, en especial a Jaimito y Max.
- Venga, vamos.- Dijo Josan adjuntándose a mí e inmediatamente después lo hicieron Jaimito y Max tras mirarse mutuamente y mover la cabeza afirmativamente. Ignacio esto pensativo durante un momento así que le tendí mi mano para ayudarle a subir.
- Ignacio siempre has sido tú el más decidido de nosotros dos, ¿esta vez no será diferente, verdad?- Dije incitándolo a subir, él lo sabía y me agarró de la mano que le había extendido.
- por supuesto que no, Edu.- Dijo mirándome decididamente mientras subía a la nave ayudado por mí.
Una vez estuvimos todos dentro de la nave y sentados en nuestros respectivos asientos, se cerraron las compuertas y la nave empezó a moverse. Hicimos todas las comprobaciones necesarias y seguimos las indicaciones que nos dieron Chip y Chop gracias al software de navegación. La lanzadera se abrió, los propulsores empezaron a funcionar e iniciamos la cuenta atrás. Despegamos sin incidencias y a la velocidad del sonido, camino a un nuevo mundo, camino hacia una nueva aventura.

martes, 15 de mayo de 2012

Personajes: Residentes de Jardín Brillante

Nombre: Spud Leonhart (León)
Edad: 23 años
Altura: 1,81 metros
Peso: 77 Kilos
Arma: Great GunBlade
Descripción: Spud Leonhart, más conocido como León, es descendiente del mítico guerrero Squall Leonhart, quien ayudó a Sora en sus cruzadas contra los sincorazón hace 100 años, y de quién heredó su GunBlade.
León es un chico fuerte y astuto, muy hábil en el combate. Sus numerosos éxitos le han convertido en una persona orgullosa y engreída, lo que en un principio no gustó en nuestro trío de héroes. También es una persona leal y que se sacrifica por sus compañeros. Su arma, Great GunBlade, fue mejorada por él, tras heredarla de sus antepasados, siendo algo mas poderosa en todos sus parámetros que la GunBlade, y con nuevas técnicas de mayor poder.


Nombre: Zid
Edad: 42 años
Altura: 1,75 metros
Peso: 82 Kilos
Arma: Ninguna
Descripción: Zid es un ingeniero aero-espacial y un informático con una mente brillante, pero también es una persona distante y muy auto-suficiente. Aunque prefiera estar pegado a la pantalla del ordenador en vez de interactuar con otras personas, se preocupa por la integridad de los habitantes de Jardín Brillante, por eso, trabaja día y noche para desarrollar el software del sistema de seguridad de Jardín Brillante. Al igual que León, uno de sus antepasados ayudó a Sora hace 100 años.





Nombre: Albus Dumbledore
Edad: 111 años
Altura: 1,84 metros
Peso: 78 Kilos
Arma: Varita Mágica (Varita de Saúco)
Descripción: Albus Dumbledore es el director de la escuela Hogwarts de Magia y Hechicería. Es el instructor de León, Eduardo, Ignacio y Josan en el uso de sus habilidades mágicas, enseñándoles infinidad de hechizos de combate, como Infernus, Parade o Revital. En su mundo también tiene un pupilo personal que acaba de iniciarse en el mundo de la magia, se llama Harry Potter. Dumbledore es un anciano sabio y sosegado, aunque su semblante suela ser serio, es amable y entrañable. Todos sus alumnos le admiran y respetan, y entre los elegidos de la llave-espada en que mas le aprecia en Josan, que quiere aprender todo lo posible del poderoso mago.

jueves, 10 de mayo de 2012

RC Capitulo II; La Ayuda De León 4ª Parte

Tras eliminar a todos esos sincorazón, apareció sorpresivamente un enorme sincorazón medieval de tonos violetas que mediría sobre unos 4 o 5 metros de alto. Dumbledore, escoltado temporalmente por León, se retiró de la plaza para ocultarse en un lugar más seguro. Enseguida León se unió a nosotros para derribar entre los cuatro a aquel gran sincorazón desmembrado llamado “Armadura”. Todos luchamos al máximo, pero era muy difícil de batir, debido principalmente a la autonomía individual de cada una de las partes de su cuerpo y en un momento de incertidumbre y máximo peligro realicé una técnica impresionante, ejecuté un golpe con la espada a la máxima potencia y velocidad que me permitieron mis brazos y lancé multitud de llamas hacia delante en relación con el recorrido que realizo la hoja de mi espada, a partir de entonces llame a esa técnica: “Corte Igneo”, y con ella conseguí destruir los brazos de la “Armadura”, que estaban delante de mí, en una misma línea recta.

Al final, entre todos pudimos derrotar a aquel correoso enemigo y todos me felicitaron por llevar a cabo aquella técnica.
-¡¡¡Vaya primo, esa técnica ha estado sensacional!!!- Dijo Josan aún sorprendido por mi nuevo movimiento.
-Macho, menos mal que soy tu amigo y no tu enemigo, por que como sigas así, vas a ser mas fuerte que Mike Tyson dopado.- Dijo Ignacio con su característico humor verde y haciendo referencia a uno de los mejores boxeadores de Terra.
-He de admitir que me has sorprendido satisfactoriamente, yo tarde bastante más que tú en desarrollarla, quizás haya sido un golpe de suerte o la presión por estar en una situación de peligro.– dijo León con su típica vanidad a la que no quise dar más importancia de la necesaria.
-O simplemente, que tiene bastante más destreza en el combate que tú, León.- le replicó el señor Dumbledore haciéndole tragar sus propias palabras.
-Oiga señor Dumbledore, León nos dijo que para poder cumplir exitosamente con nuestra misión de salvar a todos los mundos infectados por la oscuridad, tendríamos que pedir una audiencia con su Majestad el rey Mickey y sus fieles súbditos, y que usted nos iba a traer a unos valiosos aliados que nos ayudarían en nuestra misión y que poseen una nave para viajar por todos esos mundos, ¿es eso verdad?- Pregunté yo cuidadosa y educadamente, y espere nervioso la respuesta del viejo mago, que por su inexpresiva cara, no sabía si había sido lo suficientemente educado con él.
-Así es, es mas, preparaos para partir porque nos vamos a ir dentro de unos pocos minutos.- Contestó el señor Dumbledore, con una amplia sonrisa.

Tras esas palabras corrimos hacia la casa de León con él a la cabeza, nos dio 3 mochilas y allí metimos como pudimos todas las provisiones que compramos en el mercadillo de la ciudad. Volvimos apresuradamente hacia la desierta plaza donde estaba el profesor Dumbledore, el cual, al vernos llegar, puso un brazo estirado hacia delante. Nada más llegar, no pronunció estas palabras:
-Colocad vuestras manos sobre la mía y procurad no vomitar, el viaje va a ser de lo mas movido.- Exclamó sonriente el mágico anciano.
Los tres pusimos lentamente nuestras manos, algo nerviosos y con temor, encima de la suya, tal y como él nos había ordenado, y justo antes de partir de Jardín Brillante, Josan le preguntó:
-¿Adónde vamos, profesor Dumbledore?- El viejo mago le miró acentuando su sonrisa. -Nos vamos al Castillo Disney, a ver al rey Mickey y a presentaros a vuestros futuros aliados.- Contestó Dumbledore, respondiendo gentilmente a la pregunta de Josan.
Inmediatamente después, empezamos a dar vueltas cada vez más y más rápido hasta que nos esfumamos de allí como si del viento se tratase.
Cuando volví a abrir los ojos vi un imponente castillo blanco cuyos torreones se erguían majestuosos con sus tejados azules y sus banderas amarillas. Enseguida me empecé a sentir fatal, llegue a pensar que vomitaría toda la sabrosa pizza de jamón y queso que me comí en casa de León allí mismo, mancillando el hermoso paisaje que tenía ante mis ojos y los zapatos de todo el grupo, aún estando mareado, mire a mí alrededor buscando a mi primo Josan y a mi amigo Ignacio y aprecié que ambos estaban muy pálidos y se balanceaban como el péndulo de un reloj o como un borracho tras beberse cinco copas de más. Los tres aguantamos la arcada y seguimos al profesor Dumbledore hacia el interior del castillo.
- Me asombra como habéis superado vuestra primera “aparición”, muchos magos de mi mundo vomitan la primera vez.- Pronunció el viejo mago mientras nosotros íbamos manteniendo el equilibrio como podíamos.
-¿Por qué será?- Preguntó irónicamente Ignacio.
Tras entrar, se nos paso casi de golpe el mareo y vislumbramos la majestuosidad del lugar, avanzamos por el castillo mirando de un lado a otro toda la decoración que lo envolvía hasta llegar al jardín interior donde nos estaban esperando acostados sobre el suelo y mirando al cielo un par de personajes muy pintorescos, eran un pato y un perro de un gran tamaño y con costumbres mas comunes de personas que de animales, ya que caminaban erguidos e iban vestidos de la cabeza a los pies, sin olvidar que sus cabezas eran algo más grandes de lo normal en relación a sus cuerpos:
- Bienvenidos al castillo Disney, yo soy el pato Jaimito, sobrino de Donald el brujo, y este es Maximillian Goof, hijo del capitán Goofy.- Dijo el joven y alegre pato, al cual mirábamos con asombro.
- Preferiría que me llamaseis Max.- Dijo el perro adolescente con una sonrisa en la cara, pero mirando de reojo a Jaimito.
- Hola, nosotros somos Eduardo, Ignacio y Josan.- dijo yo aún alucinado de lo que estaba viendo.
- Jaimito, Max, espero que les ayudéis en esta aventura que vais a compartir.- Dijo Dumbledore, haciendo que volviésemos a sorprendernos los tres al saber que ellos iban a los tan mencionados aliados.

martes, 24 de abril de 2012

RC Capitulo II; La Ayuda De León 3ª Parte

En 20 minutos, Josan, Ignacio y yo acabamos con nuestra parte.
-Vaya, pues si que teníais hambre.- Comentó León que aún no había terminado con su ración. Cuando por fin nuestro anfitrión terminó, recordé lo que había comentado en el mercadillo y se lo pregunté:
-León, cuando te conocimos en el mercadillo, dijiste que la historia se repetía 100 años después, ¿a qué te referías con eso?- Mientras esperaba la respuesta, León suspiro por lo lleno que estaba tras comerse media pizza y me dijo:
-Uno de mis ante-pasados, Squall Lionheart, que se parecía mucho a mi, conoció a un chaval de vuestra edad llamado Sora, que al igual que vosotros, era un elegido de la llave-espada, él también tuvo que salvar a muchos mundos de la oscuridad al igual que vosotros tendréis que hacer y cuyo mundo de origen, las Islas del Destino, también fue engullido en su día por las tinieblas al igual que vuestra ciudad.
-¿Y se podría viajar al mundo en el que Sora esta ahora?- Pregunto Josan tras beberse un vaso de agua para que la comida le bajase.
- Si, por poderse se podría, pero si lo que querríais era hablar con Sora, murió hace 25 años y ya no queda ningún descendiente suyo con vida, ni a él, ni a su mejor amigo Riku, el cual también era un portador de la llave-espada, y que por supuesto también murió en su día.- Respondió León, mientras nosotros, cabizbajos, perdíamos casi toda esperanza de saber algo mas sobre como cumplir nuestra noble misión con éxito.
- Además, los viajes a otros mundos son muy estresantes, ya sean por las energías que fluyen por el espacio o por los saltos entre dimensiones temporales, lo mejor será que toméis como referencia las medidas temporales de vuestro mundo.- Comentó León
- Pero tranquilos, el rey Mickey, Donald el brujo y el capitán Goofy siguen vivos y en bastante buena forma, así que ellos os podrán dar una información muy valiosa para vuestra aventura.- Dijo León con una amplia sonrisa de oreja a oreja que nos animó a los tres al momento.

De repente, apareció una cortinilla de humo en la cual se podía divisar a un hombre alto, muy mayor pero bien erguido y con un buen estado anímico, cuyas barbas y cabellos casi llegaban al suelo, llevaba una larga túnica purpura con bordados dorados y una boina con el mismo diseño, tras verle, León inmediatamente se levantó y saludó al misterioso anciano.
-Bienvenido, profesor Albus Dumbledore.- Dijo León mientras le estrechaba la mano. Inmediatamente después nos levantamos para saludarle, con tal nerviosismo que yo casi me caigo de mi asiento.
-Con que estos son los famosos elegidos de la llave-espada, es un placer conoceros chicos, como ya a dicho León, soy el profesor Albus Dumbledore, director del colegio Hogwarts de magia y hechicería.- Hizo una pausa y tras mirarnos a los ojos nos hizo una observación:
-Esas ropas que lleváis está muy sucias y sudadas, necesitáis unas nuevas.- Exclamó el viejo mago, que tras agitar su varita nos vistió con unas ropas muy molonas a la par que cómodas. Las prendas que vistieron a Josan eran unas deportivas blancas, unos pantalones vaqueros de color verde oscuro, una camiseta blanca, una chupa de cuero sin mangas y una pañoleta verde colgando por delante. La ropa que llevaba Ignacio era casi un uniforme militar, botas de senderismo, calcetines azul pálido, pantalones piratas con diseño de camuflaje de color grisáceo, camiseta negra de tirantes, un chaleco acolchado azul marino y un collar con un diente de cocodrilo. Mi indumentaria estaba compuesta por unas grandes zapatillas negras con cordones rojos y suela de color gris claro, unos calcetines blancos, unos pantalones piratas anchos de color beige, una camiseta de manga corta de color rojo, una chaqueta negra con líneas a cuadraditos amarillos con capucha y remangada por encima del codo y unos guantes sin dedos de color gris oscuro. -Tengo que avisaros que estas prendas son especiales, pues os permitirán desarrollar vuestro poder en combate de manera desmesurada, además, dependiendo de los climas de los mundos por los que viajéis, os abrigarán más o menos, e incluso os transformaran físicamente, de manera que podáis adentraros en mundos cuyas condiciones sean muy extremas.- Dijo el viejo mago, mientras nosotros flipábamos con lo que llevábamos puesto. Después de este necesario obsequio nos pregunto:
-¿Os gustaría aprender unos hechizos que os ayudaran en vuestra misión?- Los tres dijimos inmediatamente que si, con tal emoción y ganas que se podían cortar con un cuchillo. Tras eso, el Prof. Dumbledore nos llevo a una plaza a las afueras de la ciudad que a duras penas era transitada. A lo largo del trayecto, fuimos atacados por unos extraños sincorazón de forma cónica y que llevaban gorros de mago con la cúspide retorcida en espiral, los había en tres colores, rojo, azul y amarillo. Según León, eran “Nocturno Rojo”, “Rapsodia Azul” y “Opera Amarilla”, y sus ataques se basaban en hechizos de fuego, hielo y electricidad, respectivamente. A pesar de aquello, nos deshicimos de ellos sin mucha dificultad. Una vez llegamos a la plaza y tras 2 horas de duro trabajo, los tres logramos aprender y dominar por completo el hechizo Infernus, que consistía en invocar un aro de fuego que nos rodeaba, siendo así protegidos de los ataques terrestres del enemigo.

-Este hechizo es el más básico para los guerreros, sean elegidos de la llave-espada o usen otro tipo de arma, pues es un hechizo que se puede usar tanto ofensiva como defensivamente. Usadlo con inteligencia y perspicacia.- Argumentó Dumbledore tras enseñarnos nuestra primera técnica mágica.
-¿Cuándo nos enseñara más hechizos?- Le preguntó Josan, como si lo más importante para él no fuese otra cosa más que aprender magia.
-Josan, tranquilo, no tengas tanta prisa, quizás no nos ha enseñado mas hechizos por que solo podamos dominar este por el momento, seguro que conforme nos vayamos haciendo más fuertes, nos enseñara otros tipos de hechizos.- Exclamé yo haciéndole entrar en razón.
De repente, aparecieron muchos sincorazón, unos eran los duendes oscuros de Osca, y aprendimos que a este tipo de sincorazón se les llamaba “Sombras”, los otros parecían caballeros medievales con su yelmo y todo. Estos se denominaban “Soldados”. León protegía a Dumbledore, mientras nosotros intentábamos aniquilar a todos los enemigos posibles, Josan no dudó en atacar con su magia y cargó contra los sincorazón sin miedo, Ignacio y yo ejecutamos variaciones de ataques entre combos de la llave espada y el hechizo Infernus.

lunes, 16 de abril de 2012

RC Capitulo II; La Ayuda De León 2ª Parte

Josan hizo el siguiente comentario manteniendo su postura tras haberle herido:
-Nunca debes perder de vista a tu rival, y ese soy yo.- Hizo una pausa y prosiguió con su comentario. -Esa es la regla más básica de las peleas y tú deberías saberlo, visto como manejas tu espada.- dijo Josan incorporándose tras su ataque. -Además, no se debe acabar con un rival de una envergadura técnica como la tuya.- Añadió Josan sonriéndole inocentemente, y dando una falsa imagen de caballerosidad.
Nos acercamos a León para intentar ayudarle.
-¡Parade!- grito con furia León. Tras eso caímos los tres fulminados, habiendo perdido el conocimiento.

Cuando recuperé la conciencia, hice una inspección con mis ojos desde la cama en la que estaba acostado y descubrí que estaba en una casa bastante humilde, con mucho material de investigación y con un enorme súper-ordenador en el había un hombre de unos 48 años con pelo rubio un poco fondón y bastante moreno de piel que contrastaba bastante con el color verde de sus ojos, llevaba una camisa blanca una chaqueta marrón y unos goggles de aviación en la frente. No pareció darse cuenta de que me había despertado, así que bostecé para llamar su atención pero él seguía pegado a la pantalla de la maquina como si estuviese realizando una tarea importante.
-Vaya, ya te has despertado- dijo León mirando hacia el exterior de la casa por la mirilla de la puerta.
-¿Donde están Ignacio y mi primo?- Pregunté furiosamente mirándole a los ojos.
-Tranquilo Edu, los dos estamos bien.- Exclamó Ignacio mientras él y Josan salían de una habitación contigua a la que estábamos León, el hombre del ordenador y yo. Suspire aliviado y le pregunté a León:
-¿Cómo has podido traernos hasta aquí si Josan te había herido en el hombro?- Pregunté yo, pensando en que lo que acababa de decir no tenía mucho sentido.
-Bueno, eso se lo tengo que agradecer al señor Dumbledore por enseñarme magia.- pronunció León con algo de egocentrismo.
-Explícanoslo a todos desde el principio.- dijo Ignacio apreciando que yo estaba perplejo y dudoso a la vez de las palabras que acababa de decir León.
-Recordáis que grite ¡Parade! ¿No es así?- dijo León con paciencia y tranquilidad para que lo entendiésemos y nosotros tres asentimos con la cabeza a la vez. -Bien, pues eso era un hechizo que paraba temporalmente el tiempo de todo lo que me rodeaba en un radio de 3 m a la redonda, tras eso os deje inconscientes golpeándoos en la cabeza con la mesa de mi espada, y use otro hechizo llamado Revital para curarme la herida y recuperar mis fuerzas.- dijo León con una calma que hubiese dormido al mas paciente, pero lo que nos contaba era tan increíble y fascinante para nosotros, que nos dejó boquiabiertos durante 5 segundos tras acabar de hablar.

-¿Y ese tal Dumbledore, nos podría enseñar hechizos a nosotros también?- Preguntó Josan casi sin pensar.
- ¡Josan no se pueden preguntar esas cosas tan a la liguera, además, antes nos conviene saber que son esos bichos llamados sincorazón y como podemos volver a Osca! - Le replicó Ignacio seriamente.
- Bueno, quizás con un poco de entrenamiento podáis aprender hechizos algo mas básicos que los que he realizado...- dijo León admirando el interés de Josan por la magia. -... y con respecto a lo que ha mencionado Ignacio, lo único que sé es que los sincorazón proceden de la oscuridad que habita en todos los corazones humanos de todos los mundos, por eso para hacerse mas fuertes deben de apoderarse de corazones humanos y cuanta mas oscuridad haya en el corazón absorbido, mas fuerte se hará ese sincorazón.- Argumentó León, muy seriamente y algo pálido. - Lo único que puede acabar con ellos es esa singular arma que poseéis, la llave espada, por eso van detrás de vosotros, para destruiros y evitar ser destruidos por ella.- Dijo León recuperando el color habitual de su piel.
-Ahh... si siguiese “él” aquí o por lo menos los informes de su tatarabuelo, podríamos derrotarlos sin problema, pero de momento, todos los mundos que estén afectados por la oscuridad dependen de vosotros, o si no, serán corrompidos por la oscuridad como parece haberle ocurrido a vuestro mundo.- Comentó León, creando otra pregunta en nuestras bocas.
-¿Y quien es “él”?- Pregunté yo, mirando antes a Ignacio para que me diera el visto bueno y así hacer dicha pregunta.
-Abser, ese es su nombre.- Dijo León tan serio como siempre. -Su tatarabuelo era Amsen el Sabio y hace mas de 100 años escribió unos informes sobre los corazones y sus misterios, entre ellos, el porque atraían a los sincorazón.- Mencionó León, algo preocupado, y tenia motivos para estarlo.

Nosotros nos intercambiamos miradas e Ignacio le preguntó a León lo siguiente:
-Antes has dicho que nosotros somos los únicos que tal y como están las cosas podemos acabar con los sincorazon de todos los mundos, pero... ¿Cómo podemos viajar a esos otros mundos? No tenemos ningún tipo de transporte o vehículo, y aquí llegamos cuando la oscuridad consumió nuestra ciudad. -Exclamó Ignacio, algo nervioso y confuso. Entonces, León esbozó una sonrisa que nos hizo estremecer a los tres.
-No os preocupéis, Dumbledore ha ido a por unos aliados que os serán muy valiosos y ellos os cederán su transporte, una nave espacial de última tecnología, bautizada como “la Nave Sugus”.- Dijo León muy tranquilo y relajado. -Yo creo que ya va siendo hora de comer, ¿os apetece una buena pizza a los tres?- Preguntó León, tras mirar un reloj de antiguo diseño que marcaba las 14:00 h. Los tres inmediatamente afirmamos con la cabeza a la pregunta que nos hizo León, a la vez que pusimos los ojos como platos y se nos hacia la boca agua.
León trajo dos pizzas, y todos menos el señor del ordenador nos sentamos a la mesa. León nos trajo un plato y nos puso media pizza a cada uno, luego le llevo al señor del ordenador un bocadillo de tortilla.
-Venga Zid, come un poco, llevas casi todo el día trabajando en ese nuevo sistema de seguridad para la ciudad, además tenemos visita. - Pidió León con mucha amabilidad y educación.
-Ellos no se van a morir por que no coma a su lado, en cambio, si no termino esto pronto, alguien si que puede morir por culpa de esos bichos. - Dijo Zid malhumorado pero con toda la razón del mundo. Yo rezaba porque León le dejase tranquilo y viniese a comer con nosotros, para acabar con el hambre que hacía retorcerse a mi estomago.
Antes de que me diese cuenta, Josan preguntó... - ¿Podemos empezar ya?- ...e inmediatamente después, Ignacio le pegó una patada por debajo de la mesa y yo una colleja que resonó por toda la habitación. Josan nos de quejo mucho, pues los golpes no fueron muy fuertes.
-Ehh... Ah sí, empezad ya.- dijo León algo preocupado por Zid. Josan no se lo pensó dos veces y tras recibir la autorización de León, empezó a comerse los trozos a dos carrillos, luego empecé yo, que tampoco aguante mas e inmediatamente después Ignacio. En mi interior le agradecí a Josan eso que hizo, ya que llevábamos 6 horas sin probar bocado. León se sentó tras ponernos los tres a comer y empezó a engullir su parte.

domingo, 8 de abril de 2012

Mundos: Osca

Osca era una pequeña ciudad del planeta Terra, al nordeste de Spanya, formada por unos 50.000 habitantes. Ciudad con historia y con numerosos monumentos medievales. Destacaba también en el deporte, pues el equipo de la ciudad, la Sociedad Deportiva Osca militaba en la 2ª división de fútbol nacional. Esta ciudad modesta y humilde, es también el hogar de nuestros protagonistas. Estos son los lugares de Osca que mas importancia tienen en esta fantasiosa historia.

Casa de Eduardo: En este bloque de pisos vive Eduardo, junto con sus padres y multitud de simpáticos vecinos. Es aquí donde Eduardo y Josan recogen objetos que les puedan servir para hacer frente a los sincorazón. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Ignacio (Nordeste), Plaza Mabarra (Oeste), Iglesia San Petro (Noroeste) y Ciudad Deportiva (Este).




Casa de Ignacio: En este bloque de pisos vive Ignacio, junto con sus padres, su abuela y multitud de peculiares vecinos. Es aquí donde Eduardo le cuenta a Ignacio todo lo que ocurrió en su sueño del Despertar del Alma. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Sur), Iglesia San Petro (Oeste) y Ciudad Deportiva (Este).




Ciudad Deportiva: En estas instalaciones deportivas suelen entrenar y jugar Eduardo, Ignacio y Josan junto con sus amigos. Es aquí donde aparecen los primeros sincorazón de Osca y atacan a nuestros protagonistas. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Suroeste)y a la casa de Ignacio (Noroeste).




Iglesia San Petro: Esta iglesia es uno de los edificios mas históricos de Osca. Es aquí donde Josan y Eduardo consiguen dar esquinazo a los sincorazón que les perseguían tras salir de casa de Eduardo. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Noroeste), a la casa de Ignacio (Nordeste), Plaza Mabarra (Oeste) y Plaza de la Catedral (Norte).



Plaza de la Catedral: La catedral que se ubica junto a esta plaza es uno de los edificios mas históricos e importantes de Osca. Es aquí donde Eduardo, Ignacio y Josan obtienen sus llave-espada y se enfrentan a mas de un centenar de sincorazón. Desde ella se puede ir directamente a la Iglesia San Petro (Sur) y la Plaza Mabarra (Oeste).



Plaza de Mabarra: Esta plaza es uno de los lugares donde solian reunirselos habitantes de la ciudad cuando se llevan acabo eventos importantes de Osca. Es aquí donde Eduardo, Ignacio y Josan se enfrentan al "Lado Oscuro", derrotándolo entre los tres. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Este), la Plaza de la Catedral (Norte) e Iglesia San Petro (Nordeste).

jueves, 5 de abril de 2012

RC Capitulo II; La Ayuda De León 1ª Parte

-¿Dónde... estamos?- les pregunte a Ignacio y Josan tras recuperar la consciencia. Ambos se intercambiaron miradas dubitativas y me dijeron:

-No lo sabemos, pero esto no es Osca-. El lugar en el que estábamos era nuevo para nosotros, pero similar a lo que conocían nuestros ojos y nuestras mentes, estábamos sobre una especie de terraza, apoyados sobre la repisa de esta, y antes de recuperarme por completo nos atacaron esos malditos seres. Los tres blandimos nuestras espadas y nos libramos con facilidad de ellos.

Tras esa batalla, bajamos por unas escaleras que había ahí cerca hasta una especie de mercado ambulante donde vendían objetos que podrían sernos útiles. Casi no teníamos dinero, pero por suerte, con el cambio de moneda, lo poco que teníamos era bastante en aquel sitio. Una vez bien provistos, preguntamos donde estábamos.

-Estáis en Jardín Brillante, sed bienvenidos.- Exclamó el mercader, apreciando que éramos forasteros de otro mundo tanto por nuestra apariencia como por nuestro dinero. Los tres nos intercambiamos miradas para saber si nos atrevíamos a preguntárselo, al final, fue Josan quien lo hizo:

-¿Usted sabe que son esos seres negros?- Preguntó con la inocencia y despreocupación típicas de él.

-Creo que yo puedo responderos a eso.- Nos giramos y vimos a un hombre de 1,85 m, pelo largo y castaño, unos 10 años mayor que nosotros, y cuyo cuerpo estaba muy bien entrenado, llevaba un pantalón vaquero negro, una camiseta blanca y una chupa de cuero negro.

-Me llamo Spud Leonheart, pero preferiría que me llamaseis León.- Dijo el hombre que teníamos enfrente.

-Hola, yo soy Eduardo, y estos son Ignacio y Josan.- Respondí yo, señalándonos según el orden en el que nos presenté. -Entonces, si sabes que son esos seres, quizás sepas que son estas armas también- Exclame, mientras invocaba la extraña espada que nos confió el encapuchado.

-Esos seres, se llaman “Sincorazón”, y os perseguirán hasta los confines de cualquier mundo, mientras sigáis teniendo eso, la llave espada.- Comento León, señalando mi llave espada. -No entiendo como esta espada legendaria te ha podido elegir como su portador, si prácticamente solo eres un crio, y ni siquiera tienes la condición física necesaria para luchar.- dijo León burlonamente, con unos comentarios que me estaban empezando a tocar las narices.

-Querrás decir que como estas espadas legendarias nos han podido elegir a nosotros como portadores.- le corrigió Ignacio mientras Josan y él blandían sus llaves espada.

-Vaya, la historia se repite 100 años después.- Dijo León sin venir a cuento.

-¿A que te refieres con eso?- Preguntó Ignacio algo inquietado.

-Venid a mi casa y os lo explicaré todo, este no es un lugar adecuado para concretar los detalles de lo que esta sucediendo.- Pronunció León. Le miramos desconfiadamente y el nos devolvió una mirada tranquila. -Tranquilos, podéis confiar en mi, después de todo os he ayudado aclarando vuestras dudas, ¿no es así?- Dijo León.

Mire a Josan y a Ignacio y exclamé: -En eso tiene razón.-, dándole un voto de confianza al joven guerrero. Josan estuvo un tiempo pensativo, y también iba a tomarle la palabra a León.

-No os fieis de él, no veis que podría ser una trampa tranquilamente.- Replicó Ignacio, que no terminaba de fiarse de él.

-De acuerdo, esta claro que tendré que derrotaros uno a uno y llevaros a mi casa aunque sea a rastras.- Dijo duramente León, mientras blandía su espada, a lo que nosotros respondimos blandiendo las nuestras y tomando una postura de ataque.

- Eh, si os vais a pelear hacedlo fuera del mercado, nos espantáis a la clientela.- Gritó un vendedor. Los cuatro le miramos perdonándole la vida y el mercader se escondió rápidamente en el almacén de su humilde negocio.

-Dejad que yo me encargué de él.- Exclamó mi primo, mirándonos con decisión.


Antes de que pudiésemos reaccionar tanto Ignacio como yo, Josan ya había cargado contra León, bloqueó a Josan con una facilidad pasmosa y estuvieron forcejeando durante unos 10 segundos, tras eso, Josan retrocedió y León, inexplicablemente, tiño el filo de su espada de llamas de fuego y retomo su ofensiva contra Josan, que esquivó el primer golpe y bloqueó el segundo, pero debido a que las llamas le quemaban la cara, retrocedió una distancia considerable alejándose de León. Tras ese retroceso, León estaba condensando el fuego de su hoja en la punta en una esfera de fuego similar a un sol, la disparó y Josan la interceptó devolviéndosela como si de un partido de tenis se tratase. León se la devolvió y Josan pegó un salto y la golpeo con todas sus fuerzas incrementando la velocidad de esta considerablemente, mas tarde llamamos a esa técnica “Bloqueo Ofensivo”, a lo que León la frenó y la envió contra nosotros pero Ignacio la destruyó con su espada, con un movimiento improvisado denominado “Neutralizador”, mientras León miraba hacia nosotros, dio un gemido corto y seco, como si la respiración se le hubiese cortado. Josan estaba junto a León y le había hecho un corte limpio y algo profundo en el hombro de su brazo derecho con el cual sujetaba su asombrosa espada, tras esto León soltó su espada la cual Josan envió de una patada debajo de un puesto de ventas y cayó de rodillas.