





Sombra: Este sincorazón "Pura-sangre" es el mas común y simple de todos. Es muy escurridizo, se defiende de los ataques de sus enemigos combinándose con cualquier superficie amplia (suelos, paredes, techos, etc.), para luego salir rápidamente y atacar a su enemigo por la espalda con sus afiladas garras, sorprendiéndole de manera muy efectiva con la guardia baja. Es consciente de su limitado poder, por lo que nunca ataca en solitario, aliándose con otras especies de sincorazón o con varios de su misma especie. Todos los sincorazón "Emblema" existentes atravesaron la fase de "Sombras" en sus orígenes.
Soldado: Este sincorazón "Emblema" tiene la apariencia de un caballero medieval de baja estatura protegido únicamente por un yelmo. Se acercan corriendo en un cómico sprint o con rápidos envites giratorios a sus enemigos. Si el enemigo esta cerca, les lanza un potente zarpazo muy doloroso.Aunque no es de los sincorazón mas poderosos, Su alianza con varios miembros de su especie es extremadamente peligrosa, pues entre ellos se sincronizan muy bien para acabar con su presa. Soldado es de los sincorazón "Emblema" mas numerosos que hay a lo lo largo de esta aventura.
Nocturno Rojo: Este sincorazón "Emblema" es un pequeño hechicero cuyo cuerpo, de forma cónica, levita en el aire. Se aparecen en grupos de mas de 3 individuos y empiezan a lanzar bolas de fuego sobre sus enemigos, valiéndose del único hechizo que saben utilizar, el hechizo Infernus. Si el enemigo esta cerca, le ataca lanzando su puntiagudo sombrero. Aunque no es un sincorazón muy fuerte, su trabajo en equipo con sus congéneres y su buena evasión. los convierte en un incordio muy peligroso. Nocturno Rojo forma parte de un cuarteto de pequeños sincorazón "Emblema" mágicos junto con Rapsodia Azul, Opera Amarilla y Réquiem Verde.
Opera Amarilla: Este sincorazón "Emblema" es un pequeño hechicero cuyo cuerpo, de forma cónica, levita en el aire. Se aparecen en grupos de mas de 3 individuos y empiezan a lanzar bolas eléctricas sobre sus enemigos, valiéndose del único hechizo que saben utilizar, el hechizo Keraunus. Si el enemigo esta cerca, le ataca embistiendo con su electrificado cuerpo. Aunque no es un sincorazón muy fuerte, su trabajo en equipo con sus congéneres y su extraordinaria evasión, los convierte en un incordio muy peligroso. Opera Amarilla forma parte de un cuarteto de pequeños sincorazón "Emblema" mágicos junto con Nocturno Rojo, Rapsodia Azul y Réquiem Verde.
Armadura: Este sincorazón "Emblema" Es el jefe de los sincorazón que infestan cada uno de los rincones de Jardín Brillante. Tiene la apariencia de una armadura medieval de 5 metros de altura cuyos brazos y piernas parecen estar unidos al tronco y la cabeza por un pequeño campo magnético. Es muy poderoso, pues su habilidad para dividirse en varias partes y que cada una de estas ataquen individualmente, lo convierten en un enemigo temible. Su único punto débil es su tronco, pues una vez este es destruido, el corazón cautivo es liberado, dando lugar a que las demás partes de su cuerpo dejen de atacar y desaparezcan. Es uno de los sincorazón mas poderosos de la aventura y el mas fuerte con diferencia de Jardín Brillante.



Casa de Ignacio: En este bloque de pisos vive Ignacio, junto con sus padres, su abuela y multitud de peculiares vecinos. Es aquí donde Eduardo le cuenta a Ignacio todo lo que ocurrió en su sueño del Despertar del Alma. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Sur), Iglesia San Petro (Oeste) y Ciudad Deportiva (Este).



-¿Dónde... estamos?- les pregunte a Ignacio y Josan tras recuperar la consciencia. Ambos se intercambiaron miradas dubitativas y me dijeron:
-No lo sabemos, pero esto no es Osca-. El lugar en el que estábamos era nuevo para nosotros, pero similar a lo que conocían nuestros ojos y nuestras mentes, estábamos sobre una especie de terraza, apoyados sobre la repisa de esta, y antes de recuperarme por completo nos atacaron esos malditos seres. Los tres blandimos nuestras espadas y nos libramos con facilidad de ellos.
Tras esa batalla, bajamos por unas escaleras que había ahí cerca hasta una especie de mercado ambulante donde vendían objetos que podrían sernos útiles. Casi no teníamos dinero, pero por suerte, con el cambio de moneda, lo poco que teníamos era bastante en aquel sitio. Una vez bien provistos, preguntamos donde estábamos.
-Estáis en Jardín Brillante, sed bienvenidos.- Exclamó el mercader, apreciando que éramos forasteros de otro mundo tanto por nuestra apariencia como por nuestro dinero. Los tres nos intercambiamos miradas para saber si nos atrevíamos a preguntárselo, al final, fue Josan quien lo hizo:
-¿Usted sabe que son esos seres negros?- Preguntó con la inocencia y despreocupación típicas de él.
-Creo que yo puedo responderos a eso.- Nos giramos y vimos a un hombre de 1,85 m, pelo largo y castaño, unos 10 años mayor que nosotros, y cuyo cuerpo estaba muy bien entrenado, llevaba un pantalón vaquero negro, una camiseta blanca y una chupa de cuero negro.
-Me llamo Spud Leonheart, pero preferiría que me llamaseis León.- Dijo el hombre que teníamos enfrente.
-Hola, yo soy Eduardo, y estos son Ignacio y Josan.- Respondí yo, señalándonos según el orden en el que nos presenté. -Entonces, si sabes que son esos seres, quizás sepas que son estas armas también- Exclame, mientras invocaba la extraña espada que nos confió el encapuchado.
-Esos seres, se llaman “Sincorazón”, y os perseguirán hasta los confines de cualquier mundo, mientras sigáis teniendo eso, la llave espada.- Comento León, señalando mi llave espada. -No entiendo como esta espada legendaria te ha podido elegir como su portador, si prácticamente solo eres un crio, y ni siquiera tienes la condición física necesaria para luchar.- dijo León burlonamente, con unos comentarios que me estaban empezando a tocar las narices.
-Querrás decir que como estas espadas legendarias nos han podido elegir a nosotros como portadores.- le corrigió Ignacio mientras Josan y él blandían sus llaves espada.
-Vaya, la historia se repite 100 años después.- Dijo León sin venir a cuento.
-¿A que te refieres con eso?- Preguntó Ignacio algo inquietado.
-Venid a mi casa y os lo explicaré todo, este no es un lugar adecuado para concretar los detalles de lo que esta sucediendo.- Pronunció León. Le miramos desconfiadamente y el nos devolvió una mirada tranquila. -Tranquilos, podéis confiar en mi, después de todo os he ayudado aclarando vuestras dudas, ¿no es así?- Dijo León.
Mire a Josan y a Ignacio y exclamé: -En eso tiene razón.-, dándole un voto de confianza al joven guerrero. Josan estuvo un tiempo pensativo, y también iba a tomarle la palabra a León.
-No os fieis de él, no veis que podría ser una trampa tranquilamente.- Replicó Ignacio, que no terminaba de fiarse de él.
-De acuerdo, esta claro que tendré que derrotaros uno a uno y llevaros a mi casa aunque sea a rastras.- Dijo duramente León, mientras blandía su espada, a lo que nosotros respondimos blandiendo las nuestras y tomando una postura de ataque.
- Eh, si os vais a pelear hacedlo fuera del mercado, nos espantáis a la clientela.- Gritó un vendedor. Los cuatro le miramos perdonándole la vida y el mercader se escondió rápidamente en el almacén de su humilde negocio.
-Dejad que yo me encargué de él.- Exclamó mi primo, mirándonos con decisión.