Teaser Reino Cardiaco
martes, 24 de abril de 2012
RC Capitulo II; La Ayuda De León 3ª Parte
lunes, 16 de abril de 2012
RC Capitulo II; La Ayuda De León 2ª Parte
domingo, 8 de abril de 2012
Mundos: Osca

Casa de Ignacio: En este bloque de pisos vive Ignacio, junto con sus padres, su abuela y multitud de peculiares vecinos. Es aquí donde Eduardo le cuenta a Ignacio todo lo que ocurrió en su sueño del Despertar del Alma. Desde ella se puede ir directamente a la casa de Eduardo (Sur), Iglesia San Petro (Oeste) y Ciudad Deportiva (Este).



jueves, 5 de abril de 2012
RC Capitulo II; La Ayuda De León 1ª Parte
-¿Dónde... estamos?- les pregunte a Ignacio y Josan tras recuperar la consciencia. Ambos se intercambiaron miradas dubitativas y me dijeron:
-No lo sabemos, pero esto no es Osca-. El lugar en el que estábamos era nuevo para nosotros, pero similar a lo que conocían nuestros ojos y nuestras mentes, estábamos sobre una especie de terraza, apoyados sobre la repisa de esta, y antes de recuperarme por completo nos atacaron esos malditos seres. Los tres blandimos nuestras espadas y nos libramos con facilidad de ellos.
Tras esa batalla, bajamos por unas escaleras que había ahí cerca hasta una especie de mercado ambulante donde vendían objetos que podrían sernos útiles. Casi no teníamos dinero, pero por suerte, con el cambio de moneda, lo poco que teníamos era bastante en aquel sitio. Una vez bien provistos, preguntamos donde estábamos.
-Estáis en Jardín Brillante, sed bienvenidos.- Exclamó el mercader, apreciando que éramos forasteros de otro mundo tanto por nuestra apariencia como por nuestro dinero. Los tres nos intercambiamos miradas para saber si nos atrevíamos a preguntárselo, al final, fue Josan quien lo hizo:
-¿Usted sabe que son esos seres negros?- Preguntó con la inocencia y despreocupación típicas de él.
-Creo que yo puedo responderos a eso.- Nos giramos y vimos a un hombre de 1,85 m, pelo largo y castaño, unos 10 años mayor que nosotros, y cuyo cuerpo estaba muy bien entrenado, llevaba un pantalón vaquero negro, una camiseta blanca y una chupa de cuero negro.
-Me llamo Spud Leonheart, pero preferiría que me llamaseis León.- Dijo el hombre que teníamos enfrente.
-Hola, yo soy Eduardo, y estos son Ignacio y Josan.- Respondí yo, señalándonos según el orden en el que nos presenté. -Entonces, si sabes que son esos seres, quizás sepas que son estas armas también- Exclame, mientras invocaba la extraña espada que nos confió el encapuchado.
-Esos seres, se llaman “Sincorazón”, y os perseguirán hasta los confines de cualquier mundo, mientras sigáis teniendo eso, la llave espada.- Comento León, señalando mi llave espada. -No entiendo como esta espada legendaria te ha podido elegir como su portador, si prácticamente solo eres un crio, y ni siquiera tienes la condición física necesaria para luchar.- dijo León burlonamente, con unos comentarios que me estaban empezando a tocar las narices.
-Querrás decir que como estas espadas legendarias nos han podido elegir a nosotros como portadores.- le corrigió Ignacio mientras Josan y él blandían sus llaves espada.
-Vaya, la historia se repite 100 años después.- Dijo León sin venir a cuento.
-¿A que te refieres con eso?- Preguntó Ignacio algo inquietado.
-Venid a mi casa y os lo explicaré todo, este no es un lugar adecuado para concretar los detalles de lo que esta sucediendo.- Pronunció León. Le miramos desconfiadamente y el nos devolvió una mirada tranquila. -Tranquilos, podéis confiar en mi, después de todo os he ayudado aclarando vuestras dudas, ¿no es así?- Dijo León.
Mire a Josan y a Ignacio y exclamé: -En eso tiene razón.-, dándole un voto de confianza al joven guerrero. Josan estuvo un tiempo pensativo, y también iba a tomarle la palabra a León.
-No os fieis de él, no veis que podría ser una trampa tranquilamente.- Replicó Ignacio, que no terminaba de fiarse de él.
-De acuerdo, esta claro que tendré que derrotaros uno a uno y llevaros a mi casa aunque sea a rastras.- Dijo duramente León, mientras blandía su espada, a lo que nosotros respondimos blandiendo las nuestras y tomando una postura de ataque.
- Eh, si os vais a pelear hacedlo fuera del mercado, nos espantáis a la clientela.- Gritó un vendedor. Los cuatro le miramos perdonándole la vida y el mercader se escondió rápidamente en el almacén de su humilde negocio.
-Dejad que yo me encargué de él.- Exclamó mi primo, mirándonos con decisión.
viernes, 30 de marzo de 2012
Enemigos: Sincorazón de Osca



martes, 20 de marzo de 2012
RC Capitulo I; Nacen los Héroes 5ª Parte
- ¡Buah, menudo viaje!- exclame yo tras recuperar la consciencia. Mire a ambos lados y vi a Ignacio y Josan incorporándose lentamente y medio mareados tras el meneo que nos dio la ráfaga de oscuridad.
viernes, 2 de marzo de 2012
Armas: Llave-Espadas Iniciales


Recuerdos Lejanos: Es la llave-espada inicial de Josan. Es una de las mas raras y proviene de los mundos que pertenecen al Reino de la Oscuridad. Recuerdos Lejanos es una de las llaves-espada mas poderosa que hay, pero muy dócil al corazón de su portador. Hay muy pocas llaves-espada mejores que esta, por lo que Josan la utiliza siempre durante su viaje, ya no obtiene ninguna que sea mas poderosa que esta hasta casi el final de esta historia.martes, 28 de febrero de 2012
RC Capitulo I; Nacen los Héroes 4ª Parte
Alargo los brazos y nos arrebató las armas de las manos. Con sus manos, hizo brillar nuestras armas, que se contrajeron hasta sus puños, transformándose en unos extraños llaveros que salieron disparados de sus manos hacia tres puntos: Josan, Ignacio, que llegaba por otro camino acompañado por dos policías, y yo. Todos cogimos los llaveros al vuelo con nuestras manos, y al abrir estas, apreciamos las singulares formas de los llaveros. El mío era plateado, tenia tres círculos, dos pequeños y uno mas grande formando juntos la cabeza de un ratón, el de Josan era negro cual piedra de azabache y tenía la forma de una corona de tres picos, y el de Ignacio, tenia una forma similar a un corazón de color negro pero con la cúspide en forma de punta de flecha, los trazos rojos del llavero coincidían con el símbolo que llevaban grabados en la piel esos seres tras apoderarse de un corazón.
jueves, 16 de febrero de 2012
RC Capitulo I; Nacen los Héroes 3ª Parte
Llegamos al campo de tierra, aquel caluroso día 29 de Junio del 2008 y no había nadie, pero al cabo de unos 5 minutillos llego mi primo Josan acompañado por Buba (chaval negro de piel con gafas, un palmo mas alto que Josan, delgado y musculado) y Jano (pelo corto moreno, ojos negros de la estatura de Josan aunque algo mas regordete), y minutos después, Josete (media-melena castaña, ojos achinados, unos centímetros mas bajo que Josan y mas recio), Yoel (alto y delgado a la par que musculado, pelo negro engominado con cresta en el flequillo y moreno de piel) y Nico (pelo rizado semilargo, ojos azules, delgado y algo mas alto que Josan) en bicicleta. Formamos 2 equipos, en uno jugábamos Ignacio, Josan, Jano y yo, y en el otro, Yoel, Nico, Buba y Josete.
Estuvimos jugando durante una hora e íbamos 6-4 a favor nuestro con 3 goles de Josan, 1 de Jano y 2 de Ignacio y los goles del equipo contrario los marcaron Yoel (2 goles), Raúl (1 gol) y Josete (1 gol), yo jugaba de portero y realicé muchas paradas, hasta salvé 4 o 5 mano a mano. Durante aquella hora el cielo se iba oscureciendo, pero con lo absortos que estábamos en el partido, no nos percatamos hasta que se marcó el último tanto. Poco después de sacar de centro tras el ultimo gol, vimos que algo brotaba del suelo, desde mi posición, mire horripilado la visión que me ofrecían mis ojos, me acerqué a Ignacio y le dije mientras todos mirábamos al siniestro ser:
- Esa cosa era la que salía en mis sueños. ¡Chicos, alejaros de ese bicho! ¡Es peligroso!- Grité a pleno pulmón para alertar a todos y así evitar cualquier incidente que nos pusiese en peligro.
Mientras salían mas de esos bichos, y el cielo se volvía cada vez más oscuro, cogimos nuestras pertenencias y huimos de allí como alma que lleva el diablo, nos cruzamos con un par de personas y cuando me giré para ver que pasaba, vi que esos bichos les habían atacado para apoderarse de lo que parecía ser sus corazones, tras eso, habían cambiado parcialmente de apariencia y parecían haberse vuelto mas poderosos.
Cogí a Ignacio y a Josan y nos ocultamos para analizar la situación.
- ¿Qué haces? ¿Quieres que nos maten?- Preguntó Ignacio apoderado en parte por el pánico de la situación.
- No, pero si que quiero hacerles frente.- Respondí con decisión, a pesar de que tanto Ignacio como Josan me miraban como si estuviese loco.
- Mirad, la policía no nos tomara en serio si decimos que unos enanos negros van robando los corazones de la gente, y estos bichos se van a propagar por nuestra ciudad como las moscas en verano.- Argumente yo con autoridad. - Además, ¿quién nos garantiza que las armas de nuestra ciudad van a machacar a esas criaturas?- intentando hacer entrar en razón a mi amigo y a mi primo.
- ¿Y quién nos garantiza que nosotros podemos pararles?- Me replicó Ignacio.
- ¿Y si hacemos las dos cosas?- Planteó Josan de manera espontanea pero con toda la razón del mundo.
- ¡Buena idea!- Respondí yo. - Ignacio, tu ve a avisar a la policía local, con tu capacidad diplomática y fuerte influencia seguro que consigues convencerles de que vengan.-
- ¡De acuerdo!- Exclamó Ignacio con decisión.
- Josan, tu y yo iremos a mi casa y cogeremos todo lo que nos pueda servir de arma.- Ordené yo, aferrándome a la poca valentía que tenía en ese momento.
- Nos reuniremos en la catedral.- Dijo Josan, dirigiéndose a nosotros dos.
- ¡Esta bien!- Respondimos Ignacio y yo a la vez.
Ambos nos dirigimos a nuestros destinos lo más rápido que podían nuestras piernas.
Cuando llegamos a mi casa, dejamos las mochilas y cogí dos espadas que me hice para un disfraz de carnaval y Josan, un trípode medio roto que tenía en mi habitación, detrás de la puerta. Debido a la gravedad del asunto, no nos cambiamos de ropa, la cual estaba muy sudada, llegando a poderse escurrir el sudor que la cubría.
Salimos con tres armas, una para cada uno. Al salir de casa, vimos que algunos de esos seres nos seguían de cerca así que Josan y yo huimos en dirección contraria a ellos, sin perder de vista el camino a la catedral.
- Al fin nos los hemos quitado de encima.- Celebró Josan, poco después de llegar al casco antiguo, donde estaba la catedral.
Ascendimos por las antiguas y pétreas calles del casco antiguo y justo antes de llegar a la plaza de la catedral, nos encontramos con un extraño personaje:
- Parece que tenéis prisa.- Apreció aquel misterioso hombre arropado con una túnica negra cuya capucha le tapaba toda la cara.
- Debería ponerse a salvo señor, hay unos bichos...-
- Unos bichos hechos de oscuridad que roban los corazones de la gente, ¿estoy en lo cierto?- Pronunció el hombre interrumpiéndome y esperando una respuesta por mi parte.
- Si, exacto, ¿cómo lo sabe? ¿Acaso los ha traído usted?- Pregunté inquisitivamente debido a que su presencia era igual de siniestra que la de esos seres.
- No, han venido porque este planeta ha sido conectado por la oscuridad.- Exclamó el encapuchado imponiendo con su presencia.
- ¿Qué quiere decir con que ha sido conectado a la oscuridad?- Pregunté yo, picado por la curiosidad.
- No vale la pena que os lo explique, hay mucho que entender y vosotros entendéis tan poco.- Argumentó el encapuchado con aire de superioridad. Hizo una pausa y tras mirar nuestras armas nos dijo:
- ¿De verdad que pensáis hacerles frente con eso? Eso demuestra vuestra ignorancia.-
- Puede que no entendamos lo que esta pasando y puede que no sepamos como hacerles frente, pero no se podrá negar que hicimos todo lo que estaba en nuestras manos para proteger nuestra ciudad de las fuerzas de la oscuridad.- Dije yo, confiando en nuestra fuerza de voluntad y valor.
-Mi primo tiene razón.- Exclamó Josan, armándose de valor ante la imponente presencia del hombre de negro.
-Quizás os haya juzgado demasiado pronto, dadme vuestras armas, las haré útiles para la batalla.- Mencionó el encapuchado dándonos la razón.
lunes, 30 de enero de 2012
Mundos: Despertar del Alma



